Bodas solidarias:

Los días más largos y la buena temperatura característicos de la primavera hacen de esta época del año la preferida de las parejas para animarse a celebrar su boda. Aparte de las implicaciones legales, religiosas o sociales que conlleva una boda, los protagonistas quieren dotarla de su impronta personal. Por eso, cada vez es más habitual convertir este tipo de ceremonias en actos solidarios. Para ello los contrayentes suelen recurrir a obsequiar a su invitados con detalles como las narices de payaso solidarias. Este detalle constituye un elemento disruptivo que anima a todos los participantes a gastarse bromas y hacerse fotografías. Pero lo mejor es que son conscientes de que ese evento va más allá de una mera reunión y transciende lo inicialmente pensado.

Regala narices de payaso solidarias

Y dicho esto, ¿Qué hay mejor que compartir la ilusión de un día tan especial tanto con nuestras familias y amigos como con los que más lo necesitan? Quizás sea esta la razón por la que cada vez más parejas lo que hacen es repartir entre sus invitados narices de payaso solidarias. Esto contribuye no solo a la diversión y regocijo de los asistentes, si no que, y es lo más importante, a llevar alegría e ilusión a los niños y niñas hospitalizados. Y la razón es porque la mayoría de la aportación que hacen los novios al adquirir estas naricitas va destinada a sufragar los gastos que implica llevar a los Doctores Sonrisa – a los hospitales.

El resultado

Los Doctores Sonrisa son artistas hospitalarios profesionales que van a los sesenta y cinco diferentes hospitales con los que colabora Fundación Theodora en España, para visitar personal e individualmente a los menores ingresados en ellos. También los acompañan a lo largo de todo el proceso operatorio. Además, colaboran con los profesionales de los Centros Especiales de Atención a Menores con diversidad funcional para apoyar a los profesionales que se ocupan de ellos y hacer mucho más efectiva su labor.

Fundación Theodora.

Sobre el(la) autor(a)

12 Comentarios
  1. Puri

    El año pasado estuve en dos bodas donde nos regalaron narices solidarias de Fundación Theodora, todos acabamos con la nariz puesta y haciéndonos fotos divertidas. Sin duda un bonito regalo, y si además se ayuda a esta misión tan necesaria en los hospitales, es el regalo perfecto.

    1. Ana Alonso

      La verdad es que es una propuesta superdivertida y no solamente para bodas, en cualquier fiesta o en cualquier reunión, llevar las narices de payaso anima siempre a hacer fotos divertidas. Una forma muy especial de colaborar con una buena causa

  2. Fernando Nájera

    El propósito de este detalle es doble: colaborar al éxito de una boda y llevar un soplo de aire fresco a un montón de niños y niñas hospitalizados.

  3. Mercedes González

    Anna , se casó el 06/04/2024
    5.0
    Precioso y por una buena causa!

    Pensamos que los detalles de boda (velas, flores, abanicos,….. lo que sea) no siempre es valorado, ni se mantiene en el recuerdo. Por lo que decidimos invertir el dinero del obsequio a invitados en una buena causa la Fundación Theodora. Ellos a cambio nos imprimieron unos tarjetones y nos entregaron unas narices de payaso de diferentes colores. Los invitados lo agradecieron, y de paso las fotos salieron muy coloridas y alegres!!!
    Además, cabe decir, que detrás de la idea, la velocidad en recibir los tarjetones y las «narices» fue súper veloz!! Quedamos muy satisfechos y nuestros invitados también!!!!

  4. Ana

    En una boda muy especial, los novios decidieron dar un toque único y solidario al evento. Junto a los tradicionales detalles de boda, incluyeron narices de payaso de colores de la Fundación Theodora. La sorpresa fue mayúscula cuando, después del brindis, todos los invitados se encontraron con una nariz de payaso en su asiento.

    Con una mezcla de risas y curiosidad, la fiesta se transformó en un carnaval de sonrisas. Desde los más pequeños hasta los más grandes, todos lucían sus narices rojas, azules y verdes, bailando y posando para fotos. Pero lo mejor estaba por venir.

    Durante el baile, los novios hicieron su entrada triunfal con las narices puestas, y la pista se llenó de aplausos y carcajadas. Fue un momento mágico que nadie olvidaría. Y lo más hermoso de todo, era saber que esas narices no solo habían traído alegría a la boda, sino que también apoyaban la maravillosa labor de la Fundación Theodora.

    La anécdota se convirtió en la historia favorita de los invitados para contar después de la boda, y las fotos con las narices de payaso se hicieron virales entre sus círculos. Sin duda, fue una forma divertida y significativa de celebrar el amor y la solidaridad.

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