Las desgravaciones fiscales animan a que los ciudadanos, de forma individual y voluntaria, ayuden a completar la labor que las instituciones no logran realizar.

Las Administraciones Públicas tienen por misión satisfacer las expectativas que los ciudadanos tienen puestas en ellas. La sanidad es una parte muy importante de ese “tinglado” y en gran medida cumple con lo que se espera de ella.

Sin embargo y a pesar de que en líneas generales nuestra Sanidad da la talla y a veces lo hace con nota, hay aspectos a los que no llega. Las necesidades básicas y las dolencias más graves o urgentes se suelen cubrir, aunque a veces haya que esperar un poco más de lo que nos gustaría. Además, tanto unas como otras no conllevan ningún gasto para sus beneficiarios.

Pero no todo es claramente urgente ni es obvia la necesidad. Además, los recursos no son infinitos, siempre se hace necesario establecer un orden de prioridades y finalmente plasmarlo todo en un presupuesto.

Pues bien, todo aquello que no cabe en un presupuesto, es lo que las diferentes organizaciones sin ánimo de lucro suelen gestionar de modo desinteresado. Ahora bien, estas organizaciones, generalmente de reducido tamaño tienen dificultades para operar, por lo que precisan del apoyo de la Administración. 

Entre las ayudas que favorecen la colaboración de esta sociedad civil está la creación de un entorno de actuación sencillo como es la simplificación de trámites, la reducción de impuestos o las deducciones fiscales. Por eso muchas ONGs están exentas de IVA o impuesto de sociedades y los donantes se pueden desgravar hasta un límite las cantidades que aportan para el apoyo a la consecución de la misión de su organización preferida.

En el gráfico adjunto se puede ver en qué consisten algunas de esas ventajas. Pero si quieres saber más te dejamos un enlace dónde puedes verlo con más detalle.

Colabora aquí: tiene sus ventajas

Mostrar el cuadro de desgravaciones fiscales para las personas físicas

Theodora

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6 Comentarios
  1. Jaime Sierra Llorens

    Un «tinglado», la cosa Pública, con algunas ineficiencias que no aportan, pero que a veces mejora simplemente dejando hacer.

    Yo no hago donaciones por la deducción fiscal, pero sí me supone un aliciente para aumentar lo que aporto a las causas que apoyo. Debería haber mayores incentivos públicos a la donación y a otras iniciativas privadas.

    Me gusta cómo lo explicáis.

  2. Pedro Téllez

    Una explicación muy clara y que nos deja ver lo importante que es ayudar a las ONGs, Muchos estamos concienciados y siempre lo hacemos por ayudar, aunque es verdad que si además tenemos el añadido de la desgravación, siempre viene fenomenal.
    Seguiremos colaborando en esta labor tan necesaria y bonita que realizáis.
    Saludos.

  3. Mercedes González

    Gracias Fernando por la información, pero no veo la desgravación a la que tienen derecho las organizaciones que hacen también donativos.
    Un saludo

    1. Fernando Nájera

      Muchas gracias por tu comentario, Mercedes. La verdad es que tienes razón: no he dicho nada sobre las desgravaciones de las empresas, pero si clickas en el enlace «verlo con más detalle» puedes acceder a toda la información relativa a este aspecto. En concreto ver el artículo 20 «Deducción de la cuota del Impuesto sobre Sociedades»

  4. Fernando Nájera

    Por si acaso no os apetece buscarlo en la norma, os informo de que en el caso de las personas jurídicas la deducción pasa del 35% al 40% . Además se reduce el número de ejercicios en los que el donante debe hacer donativos a la misma entidad para que pueda acceder al incremento del 10% que pasa de 4 años a 3 años, pasándose del 40% al 50%..

    Por último, se incrementa del 10 al 15% el límite sobre la base imponible para calcular la base de la deducción.

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