Fundación Theodora nace en Suiza en 1993 para honrar la memoria de una madre cariñosa que supo mantener la llama de la fantasía despierta en los ojos de su hijo André, hospitalizado durante largas temporadas como consecuencia de un grave accidente doméstico cuando aún era un niño.
Han pasado más de 30 años y ese amor maternal continúa siendo la fuente de inspiración y el ejemplo que sigue informando todas las actividades de nuestra Fundación a través de la imaginación y la energía positiva que esta genera.
Ahora bien, esa ejemplaridad no puede quedarse en eso, por el contrario, debe proyectarse en el día a día de la atención de nuestros Doctores Sonrisa a los menores hospitalizados. Estamos pensando en el respeto a las medidas higiénicas, la observancia de los condicionantes sanitarios y a tener en cuenta las circunstancia personales y familiares de los menores.
Además, la ejemplaridad no se puede quedar en un concepto hueco, se debe concretar y trasmitir, entre otras cosas, en la empatía que desplieguen los artistas con cada niño o niña que visiten, en ser receptivos y atentos con sus interlocutores y en buena medida en
En definitiva, la esencia de Theodora se nutre de su historia fundacional y se proyecta en la peculiaridad de su misión que, por otra parte, no se podría llevar a cabo sin la colaboración de muchas personas y empresas que comparten nuestra esencia.
¿Quieres ser tú una de ellas? Si quieres puedes


