El dolor es el dolor, pero el sufrimiento es opcional
Cuando un Doctor Sonrisa entra en la habitación de un menor hospitalizado, el ambiente cambia radicalmente, el menor sonríe los padres responden con otra sonrisa y el circulo vicioso de la desconfianza y el temor se desvanece.
En su lugar comienza a establecerse un círculo virtuoso en el que la energía positiva hace acto de presencia. Aunque la situación no sea agradable, aunque haya razones para la preocupación, no es menos cierto que siempre hay motivos de esperanza, de agradecimiento e incluso de ilusión. No nos centremos sólo en lo malo, relativicemos y veamos también la parte buena de cada situación.
Podemos quedarnos con lo malo, con lo triste, con lo preocupante y sumirnos en una espiral destructiva.
Pero también podemos encarar cada momento con entusiasmo, con ímpetu y con afán de superación. Esto nos llevará a progresar y mejorar.
Y los Doctores Sonrisa es lo que hacen, ayudar a los menores hospitalizados y a sus padres a afrontar la situación que atraviesan de forma positiva, desdramatizando las circunstancias que están viviendo.
Y prueba de ello es que los menores que tuvieron la suerte de haber contado con el apoyo de un Doctor Sonrisa cuando estuvieron hospitalizados o fueron intervenidos quirúrgicamente, se recuperaron antes, no necesitaron pre sedación cuando fueron intervenidos y se acuerdan de su encuentro con estos artistas a lo largo de toda su vida.
Ahora mismo con 12€, nuestros Doctores Sonrisa podrán cambiar la atmósfera de la habitación de un menor y con 180€ uno de nuestros artistas se pasará 3 horas visitando a todos los niños y niñas ingresados en un hospital.
¿Quieres ayudarnos? Clica aquí y lo estarás haciendo.


